jueves, 17 de febrero de 2011

EDUCACIÓN ¿EXCLUYENTE O INCLUYENTE?

EDUCACIÓN
¿EXCLUYENTE O INCLUYENTE?
En el entendido de que el ser humano es un ser bio, psico, sociocultural y espiritual, se puede afirmar que  éste es muy complejo. Este complejo fenómeno humano de hoy, en toda su grandeza y dimensión, rompe los paradigmas reduccionistas que las ciencias sociales han ido manipulando.
Como lo mencionaba Ortega y Gasset, “Podemos ver a una oveja y hemos visto todas las ovejas, podemos ver a un león y hemos visto todos los leones, pero si vemos a un hombre no hemos visto a todos los hombres… Y ni siquiera hemos visto al hombre que estamos viendo”. Esta reflexión nos muestra cuán complejos y maravillosos somos; y aún en medio de esa enorme complejidad, al reflexionar comprendemos que aunque hemos aprendido a volar como pájaros, a navegar por debajo de los mares y estamos aprendiendo a penetrar la naturaleza más íntima del átomo y de la cibernética, poco sabemos realmente de nuestra naturaleza. 
Comprender a mayor profundidad de lo que somos y conocer el enorme potencial que poseemos nos ayudará a alcanzar en forma consciente y progresiva niveles superiores y siempre crecientes de realización y de desarrollo personal y colectivo.
Y es que los seres humanos poseemos un enorme potencial y que por medio de la educación es que desarrollamos diversas capacidades; es también sabido que el ser humano es el único ser que tiene que, por medio de la educación, aprender a ser lo que es, un ser humano.
Sin embargo esa condición también nos permite realizarnos ciertas interrogantes, ¿cuál es ese enorme potencial? ¿Cuáles son esas capacidades naturales y/o especiales propias de cada uno de nosotros? ¿Cómo podemos saber lo que somos y lo que podemos llegar a ser?
Estas interrogantes, seguramente, se han podido responder científicamente desde diversos puntos de vista epistemológicos, de una manera unilateral; dejando grandes brechas sociales como aquellos aspectos unificadores, democráticos e incluyentes, que pueden ser encarados desde una óptica de la interdisciplinariedad, multidisciplinariedad y  transdisciplinariedad.
Estas brechas se hacen más evidentes a aquellas personas con capacidades especiales  que, con el estigma de personas discapacitadas, se van excluyendo del desarrollo potencial que estas personas poseen, relegándolas a simples centros de educación especial.
 Esta problemática se ahonda aún más, porque no se cuenta con políticas integrales del desarrollo potencial de las capacidades de personas con características especiales de parte de el Estado, e inclusive, las diferentes instituciones que operativisan el proceso de formación, hablan mucho de educación integradora, sin embargo, poco o casi nada hacen para satisfacer las expectativas de esta población.
Se han puesto a pensar ¿Por qué en los centros de educación, los cines, las iglesias, etc., no acude la gente con alguna deficiencia física? ¿No será que porque no cuentan con infraestructura adecuada? Es que una persona con estas características no puede movilizarse autónomamente en estos centros, subir o bajar gradas o simplemente tomar alguna movilidad que le permita llegar a un destino.
En cuanto a las personas con discapacidad intelectual, los centros de educación especial, por falta de políticas estatales de integración social, sólo se centran en el desarrollo de capacidades manuales, que de alguna manera, es un tipo de exclusión social.
En tal sentido, se hace necesaria la participación del Estado a través de políticas inclusivas para el desarrollo integral y potencial, así como se hace necesaria la intervención de todas las ciencias, las técnicas, el arte y la cultura y la sociedad en su conjunto, trabajen juntos en el logro de un mejor desarrollo bio, psico, sociocultural y espiritual del ser humano.

LIC. ARTURO DELGADO MURIEL


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